sábado 9 de abril de 2011
Avance desigual
“El aspecto más triste de la vida actual es que la ciencia gana en conocimiento más rápidamente que la sociedad en sabiduría” (Isaac Asimov)
Si nos preguntaran que para que estudiamos y/ o trabajamos, todas nuestras respuestas tendrían un denominador común: Ganarnos la vida, tener un futuro, poder independizarnos, etc. Pero nadie me negara que se podría explicar de otra forma: el primer motivo es para “trabajar menos”. Me explico:
Trabajamos (o trabajaremos, espero), a cambio de un instrumento de intercambio, llamado dinero. Con este dinero podemos obtener todo, o casi todo, lo necesario para poder vivir: pan, leche, carne, gasolina, piso… en definitiva, muchos gastos que dependen de cada persona y de su nivel adquisitivo.
Ahora, imaginemos por un momento no tener ningún medio de intercambio. Para poder sobrevivir nos tendríamos que fabricar todo tipo de herramientas, cultivar verduras y hortalizas, obtener leche de las vacas, construirte tu propio hogar… Un trabajo inmenso y por supuesto totalmente impensable en estos tiempos. Por eso digo que se trabaja para “trabajar menos”. Dejando a un lado que hemos llegado a tal extremo que en los países avanzados (y los que no lo están tanto también) es imposible poder sobrevivir sin estar metido en todo ese mundo de la economía y ese instrumento de intercambio.
Ese mismo fin es uno de los varios que tiene el avance de la ciencia.
La ciencia avanza con el fin de facilitarnos la vida. Metemos una moneda en una máquina y nos devuelve un café ya preparado, tenemos medios de transporte para ahorrarnos horas y horas de tiempo en desplazamientos a lo largo de nuestras vidas, por no hablar de los PC`s y de Internet, podría citar miles y miles de ejemplos donde la ciencia nos ha facilitado la vida y ahorrado mucho “trabajo”.
Todos estos avances tienen sus consecuencias, pero me voy a centrar, y sin entrar mucho a valorar, en las económicas y medio ambientales.
Por resumir, para que existan países ricos y desarrollados tienen que existir países pobres y menos desarrollados (y, porque no decirlos, explotados). La balanza siempre ha estado desequilibrada (y más con la entrada en escena del capitalismo más salvaje). Algunos luchan para que esa balanza se equilibre, otros no escatiman esfuerzos en tratar que se quede como está o incluso se aumente esa diferencia.
Todos estos avances también tienen consecuencias medioambientales. Las emisiones de gases nocivos para el medio ambiente, los llamados gases de efecto invernadero, han aumentado en los últimos 30 años de una manera exponencial, así como todo tipo de contaminación.
Contaminamos y emitimos más partículas contaminantes de las que el planeta tierra puede asimilar. Son famosos los protocolos que se han intentado cumplir. Lamentablemente son famosos porque prácticamente nadie logra cumplirlos, y las expectativas indican que esa contaminación seguirá aumentando de tal forma que no somos conscientes de las consecuencias que acarreara en un futuro. Futuro igual no tal lejano. Por no hablar de, la ahora desgraciadamente noticia en todo el mundo, radioactividad y sus espantosas consecuencias sobre todo lo que le rodea.
Repasando estos temas por encima se me vinieron a la cabeza un par de preguntas.
Si por algún hipotético motivo, el avance de todo lo que rodea al ser humano se encaminara a la estabilidad de todo, ¿Qué pasaría? ¿Qué es lo que haríamos?
Estabilidad económica: Imaginaos un mundo donde no existan ni países muy pobres ni países muy ricos, donde no exista pobreza, y cada país tenga sus buenos momentos y sus no tan buenos, pero que exista una cierta igualdad económica y que exista un comercio relativamente estable.
Estabilidad medioambiental: Imaginaos un mundo donde casi no hubiera contaminación de ningún tipo, donde se respetase al medio ambiente, donde nuestros actos de hoy no tengan sus consecuencias medio ambientales en el mañana.
¿Habrá algún día en el cual se luchara por ese objetivo?
Y en caso de que se alcance, es decir, en caso de que exista un mundo donde hipotéticamente no haya necesidad de seguir avanzando (excepto, quizás, en tema de medicina) porque ya se tiene de todo, ¿Se seguirá investigando?, ¿Se seguirá avanzando en ciencia y tecnología?, ¿Se seguirán promoviendo nuevos sistemas económicos?, ¿Hasta dónde seguirá ese avance?
Estas preguntas son los temas de muchas películas, y se me viene ahora una a la cabeza: “Yo robot”, en la cual la avaricia del ser humano por el avance en la ciencia y tecnología para facilitarnos la vida (con el conveniente negocio económico) los lleva hasta casi su destrucción por aquello que han creado.
Yo tengo mi particular colección de respuestas ante estas y otras preguntas similares, pero no las voy a exponer.
Solo digo una cosa, los resultados y objetivos, los grandes e importantes de verdad, solo se pueden conseguir en proyectos a largo plazo. Cuando se trata de un largo plazo, se tiende hacia la relajación, ya que lo que si algo no se hace hoy ya se hará mañana. Lamentablemente esto ocurre con algunos temas que son realmente importantes para la supervivencia del planeta en un futuro. Y como he dicho antes, futuro no tan lejano.
Y todo esto lo escribe un estudiante de Ingeniería.
P.D.: Siempre hay algo que cambiar.
Si nos preguntaran que para que estudiamos y/ o trabajamos, todas nuestras respuestas tendrían un denominador común: Ganarnos la vida, tener un futuro, poder independizarnos, etc. Pero nadie me negara que se podría explicar de otra forma: el primer motivo es para “trabajar menos”. Me explico:
Trabajamos (o trabajaremos, espero), a cambio de un instrumento de intercambio, llamado dinero. Con este dinero podemos obtener todo, o casi todo, lo necesario para poder vivir: pan, leche, carne, gasolina, piso… en definitiva, muchos gastos que dependen de cada persona y de su nivel adquisitivo.
Ahora, imaginemos por un momento no tener ningún medio de intercambio. Para poder sobrevivir nos tendríamos que fabricar todo tipo de herramientas, cultivar verduras y hortalizas, obtener leche de las vacas, construirte tu propio hogar… Un trabajo inmenso y por supuesto totalmente impensable en estos tiempos. Por eso digo que se trabaja para “trabajar menos”. Dejando a un lado que hemos llegado a tal extremo que en los países avanzados (y los que no lo están tanto también) es imposible poder sobrevivir sin estar metido en todo ese mundo de la economía y ese instrumento de intercambio.
Ese mismo fin es uno de los varios que tiene el avance de la ciencia.
La ciencia avanza con el fin de facilitarnos la vida. Metemos una moneda en una máquina y nos devuelve un café ya preparado, tenemos medios de transporte para ahorrarnos horas y horas de tiempo en desplazamientos a lo largo de nuestras vidas, por no hablar de los PC`s y de Internet, podría citar miles y miles de ejemplos donde la ciencia nos ha facilitado la vida y ahorrado mucho “trabajo”.
Todos estos avances tienen sus consecuencias, pero me voy a centrar, y sin entrar mucho a valorar, en las económicas y medio ambientales.
Por resumir, para que existan países ricos y desarrollados tienen que existir países pobres y menos desarrollados (y, porque no decirlos, explotados). La balanza siempre ha estado desequilibrada (y más con la entrada en escena del capitalismo más salvaje). Algunos luchan para que esa balanza se equilibre, otros no escatiman esfuerzos en tratar que se quede como está o incluso se aumente esa diferencia.
Todos estos avances también tienen consecuencias medioambientales. Las emisiones de gases nocivos para el medio ambiente, los llamados gases de efecto invernadero, han aumentado en los últimos 30 años de una manera exponencial, así como todo tipo de contaminación.
Contaminamos y emitimos más partículas contaminantes de las que el planeta tierra puede asimilar. Son famosos los protocolos que se han intentado cumplir. Lamentablemente son famosos porque prácticamente nadie logra cumplirlos, y las expectativas indican que esa contaminación seguirá aumentando de tal forma que no somos conscientes de las consecuencias que acarreara en un futuro. Futuro igual no tal lejano. Por no hablar de, la ahora desgraciadamente noticia en todo el mundo, radioactividad y sus espantosas consecuencias sobre todo lo que le rodea.
Repasando estos temas por encima se me vinieron a la cabeza un par de preguntas.
Si por algún hipotético motivo, el avance de todo lo que rodea al ser humano se encaminara a la estabilidad de todo, ¿Qué pasaría? ¿Qué es lo que haríamos?
Estabilidad económica: Imaginaos un mundo donde no existan ni países muy pobres ni países muy ricos, donde no exista pobreza, y cada país tenga sus buenos momentos y sus no tan buenos, pero que exista una cierta igualdad económica y que exista un comercio relativamente estable.
Estabilidad medioambiental: Imaginaos un mundo donde casi no hubiera contaminación de ningún tipo, donde se respetase al medio ambiente, donde nuestros actos de hoy no tengan sus consecuencias medio ambientales en el mañana.
¿Habrá algún día en el cual se luchara por ese objetivo?
Y en caso de que se alcance, es decir, en caso de que exista un mundo donde hipotéticamente no haya necesidad de seguir avanzando (excepto, quizás, en tema de medicina) porque ya se tiene de todo, ¿Se seguirá investigando?, ¿Se seguirá avanzando en ciencia y tecnología?, ¿Se seguirán promoviendo nuevos sistemas económicos?, ¿Hasta dónde seguirá ese avance?
Estas preguntas son los temas de muchas películas, y se me viene ahora una a la cabeza: “Yo robot”, en la cual la avaricia del ser humano por el avance en la ciencia y tecnología para facilitarnos la vida (con el conveniente negocio económico) los lleva hasta casi su destrucción por aquello que han creado.
Yo tengo mi particular colección de respuestas ante estas y otras preguntas similares, pero no las voy a exponer.
Solo digo una cosa, los resultados y objetivos, los grandes e importantes de verdad, solo se pueden conseguir en proyectos a largo plazo. Cuando se trata de un largo plazo, se tiende hacia la relajación, ya que lo que si algo no se hace hoy ya se hará mañana. Lamentablemente esto ocurre con algunos temas que son realmente importantes para la supervivencia del planeta en un futuro. Y como he dicho antes, futuro no tan lejano.
Y todo esto lo escribe un estudiante de Ingeniería.
P.D.: Siempre hay algo que cambiar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
Uno que a tenido la "suerte" de estudiar mecánica estadística (clásica y cuántica) sabe que el equilibrio no existe. Lo que existen son sistemas que evolucionan hacia otros estados más probables dependiendo de sus interacciones con el medio exterior e interior.
Cualquiera que lleve unos cuantos años intentando descifrar los patrones científicos que nos han llevado a este sistema social. Puede darse cuenta que el patrón más claro, a parte del citado anteriormente, es que todo proceso físico siempre busca el mínimo gasto energético para realizar una tarea. Cueste los años que le cueste.
Y no cabe duda que la humanidad, compuesta por materia, también lo hace.
Todas aquellas políticas que propongan lo contrario, van claramente en contra de la naturaleza, y por consiguiente, desaparecerán. Solo esperemos que la tierra, compuesta por más materia que la humanidad(esta forma una pequeña parte de ella), no decida que nosotros somos un proceso energético demasiado costoso....y esta claro que este sistema, el Capitalista(sea del nivel que sea) no es para nada un sistema compatible con esa máxima.
"De cualquier nivel" jaja, tienes razón.
Pero si te das cuenta, no hablo de un equilibrio perfecto, sino de un ciclo relativamente estable donde existan varias etapas pero el ciclo vuelva a repetirse.
Aunque aquí se podria aplicar un principio de la termodinámica, y es que no existen los procesos reversibles.
Publicar un comentario en la entrada