domingo 27 de febrero de 2011

Hollywood y "El discurso del Rey"

Esta noche es la noche grande de Hollywood. Todos los grandes acontecimientos que transcurren en Hollywood tienen una repercusión mundial. Y lo de esta noche no será para menos. Hoy se entregan los Oscar.

No voy a entrar a valorar y a opinar sobre los que esta noche serán los vencedores o vencidos de todas las categorías.

Ni quiero, ni sé.

Pero hay algo sobre lo que si quiero hablar. Con optimismo y satisfacción.Y además con total libertad y sin limitaciones, sabiéndome conocedor, no de todo, pero si bastante, y en primera persona, sobre lo que este tema conlleva, y más por mis últimos meses.

No sabia de su existencia, hasta que una persona me dijo que en poco tiempo saldría y que la fuera a ver al cine. Y así fue, la vi. Y aunque sea irrelevante, no la vi en el cine.

Obviamente estoy hablando de la película "El discurso del Rey", y de mi forma de ser como tartamudo.

Para mi, esta película ya es la ganadora de un premio muy superior a cualquier estatuilla. Esta película rompe con la tradición de relacionar el personaje tartamudo con la comedia en forma de burla y con ciertas connotaciones siempre negativas.

El mayor logro de esta película, a mi modo de ver, es el trato más acertado sobre el tema de la tartamudez, ya que no solo se centra en el echo de tartamudear, sino en varias de las consecuencias que eso conlleva, haciendo hincapie en las sociales y psicológicas.

Sobre todo me ha gustado una cosa: Quizás quien esté leyendo esto y haya visto la película no se haya dando cuenta, pero en ningún momento el logopeda trata de eliminar la disfemia presionando al paciente, haciendo que se esfuerce, diciendole que el problema y la solución está en él, sino que va a tratar al paciente, practicando unos métodos de relajación y otras actividades, con el fin de ayudar, pero siempre admitiendo la tartamudez. Ayudandole a controlarla, evitando así falsas esperanzas de cura total. Pero si parcial.

Todavía en la actualidad no conocen la procedencia, dicen que "hay tantas causas como personas que lo padecen". Mucha gente piensa, inconscientemente o no, que el tartamudo se traba porque quiere, ya que a veces habla bien y otras veces no, y que la solución está únicamente en él. Aparece y desaparece a su antojo, y cuanto más tratas de ocultarla, más se viste de gala y sale a escena hundiéndote en el lodo.

La tartamudez no es solo el echo de tartamudear, de hacer muecas, gestos incoherentes, tensar músculos faciales... es mucho más que eso. Si tuviera que cuantificarlo, esto seria solo el 15%, y todo lo que esta detrás, los comportamientos, pensamientos, actitudes, sensaciones... el 85%. Quizás os sorprenda, pero es así. Quizás penséis que estoy exagerando, pero no.



Escribo estas lineas, con el mismo mensaje que deja la película: Informar a un mundo (en mi caso a un ámbito mas cercano a mi), por lo general bastante desinformado sobre este tema. Y también porque nunca hablo de este tema de una forma abierta y hacía todo el mundo, y tenia ganas de hacerlo.

La repercusión y aceptación de esta película me produce una gran satisfacción. Como el Rey, mire usted.

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