martes 4 de enero de 2011
¡Peace & Love!
Nos situamos en el año 1995, posiblemente el año mas importante de la historia del Real Zaragoza, ya que logramos ganar la Recopa de Europa derrotando en la final al todopoderoso Arsenal, con el gol, que en mi opinión, ha sido el más emocionante e impresionante de toda la historia de las finales europeas. Íbamos 1-1, todo parecía indicar que nos íbamos a los penaltis, pero en el último minuto de la segunda parte de la prorroga, Nayim golpea con toda la fe del zaragocismo el balón desde el centro del campo: GOL de Nayim. Sobran las palabras.
Pero para llegar a esa final, tuvimos que eliminar a varios equipos de los más fuertes de Europa, entre ellos, en la semifinal, al Chelsea.
La ida la jugamos en casa, era un festival de buen fútbol y de goles por parte del Real Zaragoza, y en el minuto 57 ya íbamos ganando 3-0.
A causa de ese tercer gol (que grande Esnaider), los 5000 Holligans que habían venido desde Londres para animar a su equipo, quizás ayudados por unos cuantos grados de alcohol, empezaron a cargar contra la policía y contra todo lo que estuviese a su alrededor, tirando asientos, botellas y todo tipo de objetos.
Toda Romareda estaba pendiente del lamentable espectáculo que protagonizaban esos Holligans en las gradas, y como si estuviese planeado, toda Romareda empezó a cantar el, por aquel entonces, nuevo canto: ¡PISALO! ¡PISALO!
Y como si del efecto de un poderoso medicamento se tratase, los Holligans se calmaron y ya no pasó nada.
Al día siguiente, en las portadas de los principales periódicos deportivos de Inglaterra, aparte del juego realizado por el equipo, alababan el saber estar de la afición maña, que respondieron con un canto ejemplar al alboroto de los Holligans: ¡PEACE AND LOVE! ¡PEACE AND LOVE!
Esta claro que fonéticamente se parecen bastante, pero nada más lejos de la realidad.
Cada vez que recuerdo esta historia, me hace pensar sobre el egocentrismo de los ingleses en cuanto al idioma se refiere. ¿Acaso piensan que en la Romareda vamos a cantar alguna canción en ingles?
Curiosa historia, que ayudo a tranquilizar el ambiente, y para crear en mí unos prejuicios sobre los ingleses.
P.D.: La vuelta de la semifinal se disputo en el campo del Chelsea, y nos iban ganando 3-0, eliminatoria empatada, pero entonces apareció el gran Santi Aragón, que con un golazo al alcance de muy pocos, nos metía en la final soñada. Nos íbamos a Paris con un solo objetivo: Ganar.
Porque las finales se juegan para ganarlas.
Pero para llegar a esa final, tuvimos que eliminar a varios equipos de los más fuertes de Europa, entre ellos, en la semifinal, al Chelsea.
La ida la jugamos en casa, era un festival de buen fútbol y de goles por parte del Real Zaragoza, y en el minuto 57 ya íbamos ganando 3-0.
A causa de ese tercer gol (que grande Esnaider), los 5000 Holligans que habían venido desde Londres para animar a su equipo, quizás ayudados por unos cuantos grados de alcohol, empezaron a cargar contra la policía y contra todo lo que estuviese a su alrededor, tirando asientos, botellas y todo tipo de objetos.
Toda Romareda estaba pendiente del lamentable espectáculo que protagonizaban esos Holligans en las gradas, y como si estuviese planeado, toda Romareda empezó a cantar el, por aquel entonces, nuevo canto: ¡PISALO! ¡PISALO!
Y como si del efecto de un poderoso medicamento se tratase, los Holligans se calmaron y ya no pasó nada.
Al día siguiente, en las portadas de los principales periódicos deportivos de Inglaterra, aparte del juego realizado por el equipo, alababan el saber estar de la afición maña, que respondieron con un canto ejemplar al alboroto de los Holligans: ¡PEACE AND LOVE! ¡PEACE AND LOVE!
Esta claro que fonéticamente se parecen bastante, pero nada más lejos de la realidad.
Cada vez que recuerdo esta historia, me hace pensar sobre el egocentrismo de los ingleses en cuanto al idioma se refiere. ¿Acaso piensan que en la Romareda vamos a cantar alguna canción en ingles?
Curiosa historia, que ayudo a tranquilizar el ambiente, y para crear en mí unos prejuicios sobre los ingleses.
P.D.: La vuelta de la semifinal se disputo en el campo del Chelsea, y nos iban ganando 3-0, eliminatoria empatada, pero entonces apareció el gran Santi Aragón, que con un golazo al alcance de muy pocos, nos metía en la final soñada. Nos íbamos a Paris con un solo objetivo: Ganar.
Porque las finales se juegan para ganarlas.
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