El arrepentimiento de haber hecho algo, ó el arrepentimiento de no haberlo hecho, puede ser una de las consecuencias.
Independientemente que sea de un tipo o de otro, ó de los dos según como lo mires, tras el arrepentimiento, el remordimiento de conciencia existe. Y se sufre.
Kevin Carter nació en Johannesburgo, Sudáfrica, en 1960. Se dedico a la fotografía, y como premio a su labor ganó el premio Pulitzer en 1994.

Ese premio lo gano por una fotografía que realizó a una pequeña y esquelética niña de Sudán. Desnutrida y atacada por el hambre se posa sobre la tierra, mientras que a unos pocos metros de ella se encuentra un buitre a la espera de poder comer su ración...
Tras esa foto le llovieron críticas desde la prensa, de la opinión pública, así como de compañeros de profesión.
“Es la foto más importante de mi carrera pero no estoy orgulloso de ella, no quiero ni verla, la odio. Todavía estoy arrepentido de no haber ayudado a la niña”, dijo Kevin Carter cuando le entregaron el premio Pulitzer.
Aquí os dejo la foto:

Un año después, murió asesinado un amigo y compañero suyo, Ken Oosterbroek, en Tokoza. Este echo le afecto mucho.
Pocos meses después, decidió acabar con todo.
Se dirigió con su furgoneta al río donde de pequeño le gustaba jugar, donde paso su infancia, y enchufó una manguera en el tubo de escape... dicen que se puso música en su Walkman y uso su mochila como almohada.
Eligió su trabajo, la fotografía, y la puso por encima de la vida de aquella niña. Y, sin saberlo, también de la suya.
Su remordimiento de conciencia fue tal, que le llevo al suicidio…
... se arrepintió de haber esperado a que el buitre se acercara para poder hacer una fotografía más espectacular e impactante mientras que la niña se estaba muriendo enfrente de él...
... ó, según como se mire, se arrepintió de no haber dejado la cámara y de no haber ayudado a aquella niña...
Hay cosas que superan a un hombre... a Kevin le supero ver durante cada instante de su vida a aquella niña morir agónicamente.
En el asiento de atrás de la furgoneta dejo una nota:
“depresivo... sin teléfono... dinero para alquilar... dinero para su hija... dinero para vivir... dinero!!! Estoy afectado por los recuerdos de personas matándose, hambre, dolor, niños heridos, contra los policías y los asesinos... Me voy con Ken si tengo suerte”.


